Las instalaciones de Líneas de Vida se pueden clasificar atendiendo a varios criterios. Así, podemos encontrarlas rígidas o flexibles, verticales u horizontales, temporales o permanentes…

El uso de instalaciones de Líneas de Vida ha crecido muy notablemente en los últimos años, convirtiéndolas en uno de los sistemas más conocidos en el ámbito de la protección individual ante posibles caídas. Aunque no es el único, ya que existen en el mercado otras opciones como, por ejemplo: arneses, puntos de anclaje, etc.

Hoy en día, podemos encontrar instalaciones de Líneas de Vida en la mayoría de los edificios y sobre cualquier tipo de superficie (naves industriales, cubiertas residenciales, etc). Y es que gracias a la garantía de seguridad que ofrecen, han pasado a ser imprescindibles en muchos emplazamientos y su uso es cada vez más extendido a lo largo del todo territorio nacional.

Sin embargo, y pese a su popularidad actual, muchas personas siguen teniendo dudas sobre su funcionamiento y utilidad real; además de no conocer las múltiples ventajas que representan. Por eso, hemos querido especificar con más detalle, cuáles son aquellos usos principales de las líneas de vida.

Entre las preguntas más frecuentes que suelen tener trabajadores como fontaneros, limpiadores, técnicos de mantenimiento, electricistas, técnicos PRL, técnicos verticales o incluso montadores; encontramos las siguientes:

¿Cuál es la vida útil de una línea de vida horizontal hecha de fibras textiles?
 ¿Puedo conectar un absorbedor de energía al dispositivo deslizante de una línea de anclaje vertical o debo usarlo como viene de fábrica?
 ¿Cuántos usuarios pueden usar simultáneamente una línea de vida vertical?
 ¿Cumplen la misma normativa las Líneas de Vida verticales que las horizontales?

Prestando atención a la última cuestión, es necesario diferenciar las instalaciones de líneas de Vidas verticales de las horizontales. Por esta razón, en las siguientes líneas explicamos cada una de ellas por separado. Pero antes debemos aclarar que una Línea de Vida es un sistema de protección individual contra caídas.

Dicho sistema contiene un dispositivo de anclaje, uno de presión del cuerpo y uno de conexión necesario para unir ambos elementos. Para saber en qué categoría entran en cuanto a normativa, tendrás que conocer de manera previa si se trata de líneas verticales u horizontales.

Las primeras, son consideradas subsistemas de conexión y entran en la categoría UNE-EN 353.1/2. Además, cumplen con la definición de EPI del reglamento (UE) 2016/425, por lo que deben tener marcado CE. Mientras que las segundas, es decir, las horizontales, se consideran dispositivos de anclaje y entran en la categoría de estos (UNE-EN 795 C/D), no siendo necesario incluir ningún marcado porque no son consideradas EPIS.

 

En primer lugar, conviene aclarar que lo que comúnmente denominamos “línea de vida” hace referencia en realidad a dos categorías bien diferenciadas de elementos que componen un sistema de protección individual contra caídas.

Este se compone, como mínimo, de un dispositivo de anclaje, de un dispositivo de prensión del cuerpo (arnés, cinturón, etc) y de un subsistema de conexión que conecte ambos. Las “líneas de vida” entrarán en la categoría de subsistemas de conexión si son verticales (UNE-EN 353.1/2) y en la de dispositivos de anclaje si éstas son horizontales (UNE-EN 795 C/D).

Recordemos que mientras las primeras son consideradas EPI al cumplir con la definición que ofrece el Reglamento (UE) 2016/425 y deben por tanto llevar marcado CE, las líneas de vida horizontales no están amparadas por dicha directiva —aún cumpliendo con los requisitos de la norma UNE-EN 795:2012 y con la excepción de las líneas temporales EN 795 B —  y no llevarán en ningún caso dicho marcado.

 

Instalaciones de Líneas de Vida verticales

 

En la definición que aporta la norma UNE-EN 353.1/2 se considera a las Líneas de Vida verticales como un sistema conjunto e inseparable, formado por el carro y la línea de anclaje. Posteriormente, cuando veamos la definición de las Líneas de Vidas horizontales, veremos que según la norma que las regula, puede llegar a no tratarse como dicho bloque unificado.

Una Línea de Vida vertical puede ser flexible o rígida. Cada tipo está regulado por un apartado de la norma UNE-EN 353. A continuación, se definen ambas categorías y se indican los requisitos que debe cumplir el dispositivo para considerarse enmarcado en una categoría u otra.

 

Instalaciones de Líneas de Vida verticales flexibles

Se trata de un dispositivo deslizante sobre una línea de anclaje flexible. Así, una Línea de Vida vertical flexible es un ‘subsistema formado por una línea de anclaje flexible —que puede ser de acero (cable) o textil (cuerda)—, un dispositivo anticaída deslizante con bloqueo automático unido a la línea de anclaje flexible y un conector o un elemento de amarre terminado en un conector. Puede instalarse un medio de disipación de energía entre el dispositivo anticaídas deslizante y la línea de anclaje o puede incorporarse un absorbedor de energía a la línea de anclaje a o al elemento de amarre’.

En este tipo de instalación de Líneas de Vida el uso del absorbedor de energía depende de las recomendaciones que indique el fabricante, ya que en la norma se indica que este elemento no es obligatorio, sino opcional. Asimismo, el número de usuarios que pueden hacer uso de la línea a la misma vez también depende de las indicaciones del fabricante. Aunque, lo recomendable siempre es que la utilice una persona.

Una condición de este tipo de dispositivos es que la longitud máxima entre el dispositivo deslizante y el arnés del usuario sea de 1 metro, incluyendo conectores y su correspondiente absorbedor.

En cuanto al movimiento del dispositivo cuando el operario está en marcha, la norma especifica que “no requerirá la intervención manual del usuario en sus cambios de posición hacia arriba o hacia abajo’’. Es decir, que en al menos uno de los dos movimientos el usuario no necesita modificar el dispositivo.

Por esta razón, existen instalaciones de Líneas de Vida verticales que corren libremente hacia arriba pero no lo hace hacia abajo, como es el caso de ISC RED.

Por último, se regula la resistencia de la línea de anclaje. Los dispositivos regulados por la norma UNE-EN 353.2, recordemos que son los flexibles, deben tener una resistencia de 22 kN si son de cuerda textil y 15 kN si son de cable de acero.

Un inconveniente frecuente a la hora de usar estas líneas de anclaje que recoge esta norma es que, cuando se le hace un nudo en el anclaje, pierde entre un 25 y un 50% de su resistencia. Por tanto, puede quedar por debajo del límite establecido.

Como solución, se pueden usar dispositivos regulados por la norma UNE-EN 12841 A, ya que en esta solo se exige una resistencia de 15 kN.

 

Líneas de Vida verticales rígidas

Según la norma UNE-EN 353.2, se trata de un  subsistema formado por una línea de anclaje rígido, un dispositivo anticaídas deslizante con bloqueo automático unido a la línea de anclaje rígida y un conector o un elemento de amarre terminado en un conector. Puede instalarse un medio de disipación de energía entre el dispositivo anticaídas deslizante y la línea de anclaje o puede incorporarse un absorbedor de energía a la línea de anclaje a o al elemento de amarre’.

Como se puede derivar de esto, es la misma definición que para el caso de las anteriores Líneas de Vida verticales flexibles, pero para anclajes rígidos. En este caso, el sistema de seguridad se puede realizar con un cable o con un riel. En cualquier caso, debe ser un dispositivo fijo en la pared y suele ser en la parte inferior.

Las líneas de anclaje rígido limitan más el movimiento del usuario, especialmente cuando es lateral. Además, es muy importante que siempre se utilicen los diferentes elementos que forman la línea con aquellos de la misma marca. Es decir, no se debe intercambiar el cable o riel con otros dispositivos de otras marcas, para los cuales no han sido diseñados.

En cuanto a las recomendaciones de esta clase de dispositivos, es posible utilizarlo por varios usuarios a la vez, aunque se debe comprobar las indicaciones del fabricante. La resistencia máxima para los rígidos es de 6 kN y el arnés debe ir conectado directamente con una anilla al ‘carro’ para no aumentar la distancia de caída.

 

Instalaciones de Líneas de Vida horizontales

Como ya has podido conocer, las instalaciones de Líneas de Vida horizontales están reguladas por una norma diferente a las verticales. En este caso, se trata de la norma UNE-EN 795:2012 y no se considera la línea como un sistema conjunto, sino como un dispositivo de anclaje al que va unido un dispositivo anticaída.

Recordemos que la instalación de Líneas de Vida horizontales no necesita llevar el marcado CE, puesto que no se consideran EPIS.

Estas instalaciones de Líneas de Vida también pueden ser flexibles, formadas por un cable; rígidas cuando están hechas de un rail; o temporales cuando son transportables.

Estos dispositivos anticaídas horizontales deben cumplir con una especificación técnica, la CEN/TS 16415:2013, además de con la norma EN.